lunes, 2 de enero de 2012

Los pastizales del Norte de Uruguay - Parte 1


La región norte del Uruguay es totalmente diferente al resto del país. En todo nivel, biológico, geológico y hasta sociológico. Es una zona muy despoblada, donde algunos poblados son extremadamente antiguos como Arerunguá, en el departamento de Salto, fundado por el campamento Artiguista a principios del siglo XIX. Este pueblo por ejemplo, aún no tiene corriente eléctrica. Junto a Arerunguá están Vera, Puntas de Valentín, Boquerón de Cañas y Carumbé, entre otros. Ninguno de estos pueblos llega a las 1000 personas entre sus habitantes. Es una zona muy humilde y olvidada, dado que no sólo está bastante lejos de la capital uruguaya sino que además las tierras no son muy productivas económicamente. Esta es, quizás, la principal razón por la que están tan bien conservados sus ecosistemas, dado que la práctica productiva dominante, es la ganadería de vacunos y ovinos, hoy en día lo más parecido a lo que fueron los pastizales autóctonos, antes que Hernandarias introdujera las vacas. Porque claro, lo que domina el paisaje, así como en el resto del país es la pradera o pastizal. Y como son tan poco útiles para cultivar, son las menos modificadas. A algunas se les hace lo que se llama “mejorar” el pastizal (lo que se denomina pradera mejorada), que es sembrar al voleo algunas especies de pastos forrajeros, los cuales crecen junto a los pastos nativos y son mejores para alimentar el ganado. Pero nada que ver con lo que es la pradera plantada con especies forrajeras exclusivamente, lo cual modifica totalmente la cobertura original y ni que hablar con lo que es cultivos agrícolas o forestales.

Venados de Campo (Ozotocerus bezoarticus) y Ñandúes (Rhea americana)


Como consecuencia de todo esto, el estado de conservación es tan notable, que se mantienen muchas especies animales y vegetales que ya desaparecieron del resto del país o están tan comprometidas que son muy difíciles de ver. Un claro ejemplo es el venado de campo (Ozotocerus bezoarticus), herbívoro natural de nuestros pastizales, hallándose en el pasado en todo el país, habiendo registros para Montevideo para el siglo XVIII, y que hoy en día mantiene poblaciones solamente en esta zona y una más pequeña en el departamento de Rocha. Otros mamíferos también son muy comunes de ver como el zorro perro (Cerdocyon thous) y zorro de campo (Lycalopex gymnocercus), el gato de pajonal (Lynchailurus braccatus), y también las muy comunes pero en declinación como zorrillo (Conepatus chinga), mulita (Dasypus hybridus) y tatú peludo (Euphractus sexcintus). También hay muchas especies de aves difíciles de encontrar en otras regiones, como el batitú (Bartramia longicauda), otrora distribuido en todo el Uruguay y ahora con su núcleo de distribución restringido a esta región. Otras especies de aves de pastizal también tienen aquí tamaños poblacionales mucho mayores, como el ñandú (Rhea americana), la perdíz (Nothura maculosa) o la seriema (Cariama cristata) y otras muy amenazadas como los capuchinos (Sporophila spp.), la loica pampeana (Sturnella defillippi) y la cachirla dorada (Anthus natereri). Toda esta riqueza de especies presenta un sitio ideal para ecólogos y otros científicos del área de las ciencias naturales, que encuentran aquí, material de sobra para investigar y dar conocer más de nuestro patrimonio natural. En otra entrada les cuento más sobre algunas investigaciones llevadas a cabo.

Juvenil de Águila Mora (Geranoetus melanoleucus) desayunando una oveja.


Además de la biodiversidad, los paisajes son realmente exquisitos, dadas las características geológicas únicas que posee la región. La formación rocosa en la cual se encuentra es de origen basáltico y le da particularidades al suelo como por ejemplo que los arroyos sean bien encajonados y de piedra, lo cual hace que por más angosto que parezca, puede alcanzar una profundidad considerable haciéndolo ideal para bañarse. Otra particularidad es que el suelo es muy poco profundo dado que la roca es muy superficial, y por ende se torna muy poco rentable para cultivos. De todas formas, el humano, que igual le saca el jugo a una piedra, ha comenzado a cultivar arroz en campos de la zona, lo cual nos deja la incógnita de cuánto más va a durar esta joya natural del Uruguay autócono, que por supuesto, sólo se conserva por algunas buenas voluntades de los dueños de los campos (no todos) estando el Estado totalmente ajeno a esta situación.

3 comentarios:

  1. es una preciosa crónica. y muy lindas fotos.
    siempre pensé que si un día me pelo al carajo sería al norte justamente por lo despoblado de la zona... es dificil de explicar, pero es más o menos porque en otra vida (?) seguramente fui un monje de esos de los monasterios en la edad media, de ahí mi afán por alejarme de la vida en sociedad.
    de qué viven las mil personas que viven ahí?

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  2. para mi están ganado en categorías Mejor Nombre de Blog y mejor Foto-que-está-en-la-parte-de-arriba de Blog.
    salu

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  3. Muchas gracias Vesubio y recontrabienvenida al blog! En esos pueblos, mucha gente trabaja en campos de la zona, donde también habitan, yendo al pueblo los fines de semana a fiestas o a chupar nomás (algunos quizá vayan más seguido). El resto se reparte entre gente que trabaja en la escuela, la cana, el almacén-pulpería y alguna cosa más.
    Con respecto a la cantidad de hab puse 1000 como máximo, en Vera. Los demás tienen menos seguro, algunos son 10 casas a lo sumo. Estuve buscando en interné y no hay datos, quizá luego que procesen los datos del censo, allá por 2014.
    Gracias por venir, pasa cuando quieras, que mucho no hay, pero intentaremos ir llenando de a poco.
    Abrazo

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